viernes, 26 de junio de 2015

Semana 24, 25, 26



Semana 24: El bebé ahora pesa cerca de 690 gramos e inhala fluido amniótico en preparación para la respiración. El sentido del oído se encuentra bien establecido y él puede reconocer la voz de su madre, su respiración y el latido de su corazón. Y por una semana, aproximadamente, ya ha estado experimentando los movimientos rápidos de los ojos, una actividad asociada con los sueños.
El bebé puede tener una reacción de sobresalto como resultado de algún sonido aplicado al abdomen de la madre.
 Algunos bebés que nacen durante esta etapa de desarrollo, pueden sobrevivir.

Cambios en el cuerpo de la madre:
La parte superior del útero está ahora como 1 pulgada (2,5 centímetros) por encima del ombligo, y tiene el tamaño de un balón de fútbol. Como la piel del pecho y del abdomen se está estirando, es normal que sientan cierta comezón (picor).
También se puede sentir irritación y sequedad en los ojos. Se trata de un síntoma bastante común durante el embarazo. Para aliviarlo se puede usar un colirio de lágrimas artificiales.

En esta etapa de la gestación se podría sentir que los zapatos aprietan. Esto no se debe solamente a la hinchazón normal que están experimentando tus manos y pies, sino a que las hormonas del embarazo relajan los ligamentos del cuerpo, haciendo que los huesos de los pies se separen. (NILSSON, Lennart. 2011)



Semana 25: Desde la cabeza hasta los pies, El bebé mide ahora unos 34 centímetros (alrededor de 13,5 pulgadas). Pesa unos 680 gramos (1,5 libras), su cuerpo se ve ya más llenito, en vez de delgado y largo. A medida que vaya engordando, su piel tendrá menos arrugas.
Su cabello ya tiene color y textura, aunque una vez que haya nacido, podría cambiar. Por ejemplo, los bebés que nacen pelirrojos pueden ponerse rubios, los que tienen pelo oscuro pueden tener luego mechas de un color más clarito y, a menudo, los rubios se convierten en morenos. (DE LA TORRE,  Angel. 2012)

Cambios en el cuerpo de la madre:
La hidratación insuficiente, combinada con el estiramiento de la piel, puede provocar comezón. Sin embargo, si la mujer tiene una comezón que dificilmente puede soportar, puede que esté sufriendo una enfermedad que aparece durante el embarazo que se llama PUPP, que son las siglas en inglés de pápulas y placas de prúrito de urticaria en el embarazo.
Es posible que el cabello se vea ahora más abundante y sedoso que nunca. (NILSSON, Lennart. 2011)


Semana 26: Ahora el bebé pesa 900 gramos y puede reaccionar a los sonidos provenientes del exterior. Sus ojos pueden responder a la luz y los primordios dentales permanentes se hacen evidentes en las encías. Las pestañas y las cejas están bien formadas, y el cabello, en la cabeza  crece más largo.

Cambios en el cuerpo de la madre:
Las contracciones Braxton Hicks son contracciones involuntarias de útero que ocurren durante el embarazo. Generalmente empiezan en la semana 6, pero probablemente no se noten hasta mediados del embarazo. Hasta las últimas semanas suelen ser poco frecuentes, irregulares y no duelen. Alrededor de las dos semanas antes del parto pueden darse con más frecuencia y ser algo más intensas. También pueden ayudar al útero a madurar e incluso empezar a afinarlo o dilatarlo en preparación para el parto. A menos que las contracciones sean muy frecuentes u ocurran a intervalos regulares (como cuatro cada hora), esto no debe motivo de preocupación.
En estas semanas es posible que la presión sanguínea suba un poco (Entre las semanas 22 y 24 la presión suele estar en su punto más bajo.). Aunque la preeclampsia a menudo aparece en el último trimestre, éste es un buen momento para conocer los síntomas de esta enfermedad, que puede ser tan peligrosa para el bebé como para ti. Afortunadamente la preeclampsia no es muy común y sólo se da en un 3 a 7 % de todos los embarazos.
Los síntomas de esta afección son una súbita hinchazón en las manos y la cara, un repentino aumento de peso (debido a la retención de agua), visión borrosa, ver puntos frente a los ojos, dolores de cabeza repentinos o persistentes o dolor en la parte superior del cuerpo. (DE LA TORRE,  Angel. 2012)

jueves, 25 de junio de 2015

Semana 27, 28, 29


Semana 27: El bebé ocupa casi todo el espacio en el útero. Pesa casi un kilo (unas 2 libras) y mide alrededor de 36,5 centímetros (14,4 pulgadas), desde su cabeza hasta los talones. Ahora abre y cierra los ojos, se chupa el dedo, tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto. Sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, pero si naciera antes de tiempo, podría respirar con ayuda.
Está ahora más activo porque su cerebro está cada vez más desarrollado y presenta hipo. (ESPINAR, David. 2012)

Cambios en el cuerpo de la madre:
Se presentan antojos, es posible que estén dando una idea de lo que el cuerpo necesita ahora. Si  la mujer tiene muchos antojos de consumir carne, puede ser una señal de que el cuerpo tiene déficit de hierro o proteína, mientras que si lo que desea es comer helado y queso,  puede indicar que el cuerpo necesita más grasas y calcio. Cuando la mujer presenta antojos de cosas como tierra, tabaco o pintura seca son síntomas de una enfermedad llamada pica, que afecta a algunas embarazadas.
Se pueden presentar dolores en la parte baja de la espalda, pero es más frecuente el dolor en la parte posterior de la pelvis, uno de los lados de la espalda o en ambos, los dolores pueden aparecer a consecuencia de actividades como caminar, subir escaleras, levantarse o sentarse en una silla baja o levantar algo pesado. (NILSSON, Lennart. 2011)

Semana 28: El bebé mide aproximadamente 38 centímetros de largo y pesa apenas poco más de 1 kilogramo. Con el apoyo de cuidado intensivo, un bebé que nazca en esta etapa es capaz de respirar oxígeno, y el cerebro se encuentra lo suficientemente desarrollado como para coordinar una respiración rítmica además de regular la temperatura corporal.

Al ir subiendo de peso, la piel arrugada del feto comienza a desarrugarse y a alisarse. (ESPINAR, David. 2012)

Cambios en el cuerpo de la madre:
La vena cava es la vena que devuelve la sangre de la parte inferior de tu cuerpo hasta tu corazón. Esta vena está a lo largo de la parte derecha de tu columna vertebral y puede comprimirse si la mujer duerme sobre la espalda, debido a que el útero tiene ahora mucho peso. La compresión de la vena cava puede causar mareos, náuseas y una disminución del flujo de sangre que le llega a la placenta y al bebé. Por eso dormir sobre el lado izquierdo ayuda a asegurar la circulación adecuada. Pero si la mujer adopta otra posición mientras duerme y se presiona a la vena cava, inconscientemente cambia de posición.

Aparece el Síndrome de las piernas inquietas, condición en que las mujeres embarazadas sienten hormigueos en sus piernas y un deseo muy fuerte de moverlas. (NILSSON, Lennart. 2011)

Semana 29: El bebé está creciendo muy rápido. Mide 38 centímetros (15 pulgadas) desde la cabeza hasta los talones, y pesa alrededor de un cuarto de kilo más de lo que pesaba la semana pasada (en total, 1,13 kilos o unas 2,5 libras). Los músculos y pulmones siguen desarrollándose y la cabeza está creciendo para acomodar el cerebro. (ESPINAR, David. 2012)

Cambios en el cuerpo de la madre:
El cabello tiene más volumen que antes, porque las hormonas del embarazo hacen que el cuerpo retenga los cabellos más de lo normal. No es que esté saliendo más cabello, es que estás perdiendo menos. Hay tres fases diferentes de crecimiento del cabello: crecimiento, descanso y eliminación. Durante el embarazo, y por unos pocos meses después, el cuerpo pasa sólo por las fases de crecimiento y descanso. Luego, unos pocos meses después del parto, comienza la fase de eliminación y el cabello que el cuerpo ha estado reteniendo durante nueve meses, comienza a caer. Esta pérdida de cabello después del parto puede resultar alarmante, pero es normal.
La madre ya podrá sentir los movimientos del bebé con mucha claridad. (NILSSON, Lennart. 2011)



miércoles, 24 de junio de 2015

Semana 30, 31, 32

Semana 30: El sistema digestivo y los pulmones del  bebé ya casi están plenamente desarrollados. Pesa unos 1,4 kilos (casi 3 libras) y mide alrededor de 39 centímetros (un poco más de 15 pulgadas y media). Está flotando en casi medio litro de líquido amniótico, pero ese volumen disminuirá a medida que crezca y ocupe todo el útero.
Puede distinguir entre la luz y la oscuridad, e incluso puede seguir con sus ojos una luz que se mueve. Las primeras semanas después de nacer solo podrá ver las cosas que tenga a unas pulgadas o centímetros de su rostro.

Cambios en el cuerpo de la madre:
No solamente adquiere mucho más peso, sino que ese peso extra está afectando su capacidad de mantener el equilibrio, las articulaciones están más flojas debido a las hormonas del embarazo.
La combinación de las molestias de este trimestre con los cambios hormonales, pueden hacer sentir a las mujeres de nuevo los altibajos emocionales de los primeros meses. Además, es posible que ahora tenga más preocupaciones sobre cómo será el parto, que cada vez está más cerca, y sobre si será una buena mamá o no. Aunque todo esto es normal, si la mujer siente que cada vez estás más triste o irritable, debe consultarlo a su médico, porque podría estar entre el 10% de mujeres embarazadas que sufren depresión en la última parte del embarazo. (ESPINAR, David. 2012)

Semana 31: Pesa cerca de 1,5 kilos (algo más de 3 libras) y mide más de 40,5 centímetros (unas 16 pulgadas).


La grasa que ha estado acumulando en los últimos meses hace que sus brazos y piernas se vean ya llenos y torneados. Ahora probablemente se está moviendo mucho y quizás despierte a su mamá por las noches. Todo este movimiento indica que está muy activo y saludable. También puede girar su cabeza de un lado a otro.
En esta etapa quizás ya se ha dado vuelta y se ha puesto cabeza abajo en el útero, en la posición ideal para el parto. Algunos bebés lo hacen un poco más tarde, y otros se quedan sentados con la cabeza hacia arriba muchas semanas más.

Cambios en el cuerpo de la madre:
Algunas mujeres sienten en la segunda mitad del embarazo contracciones, que se producen al azar y se llaman contracciones de Braxton Hicks. Duran entre 30 y 60 segundos y son irregulares. En este momento del embarazo deben ser poco frecuentes e indoloras. (ESPINAR, David. 2012)

Semana 32: El bebé pesa unos 1,8 kilos (casi 4 libras) y mide unos 43 centímetros (17 pulgadas). La madre va aumentando alrededor de 400 gramos por semana, y la mitad de ese peso va para el bebé. De hecho, en las próximas 7 semanas aumentará entre una tercera parte y la mitad del peso que tendrá al nacer, porque necesita esa grasa para sobrevivir fuera del útero.
Sus uñas ya están completamente formadas. Hay algunos bebés que en esta semana ya tienen cabello, pero otros sólo tienen un poquito de vello (lanugo). Su piel se está poniendo suave y lisa, ahora que está engordando más rápidamente.
El bebé ocupa ahora todo el espacio que hay en el útero, pero eso no quiere decir que su nivel de actividad se haya reducido.

Cambios en el cuerpo de la madre:
El volumen de la sangre es ahora un 40-50% mayor que antes de quedar embarazada. Esta cantidad extra compensa además la sangre que puede perder la mujer durante el parto.
El útero presiona hacia arriba, cerca del diafragma, y en el abdomen. Esto le puede causar una sensación de que le falta el aire, así como acidez estomacal.


A medida que el bebé crece, la concentración cada vez mayor de peso en el vientre hace que la postura y centro de gravedad cambien. Además, los músculos abdominales se están estirando, las hormonas están haciendo que sus ligamentos se distiendan y el útero, cada vez mayor, quizás esté presionando algunos nervios. Todo esto puede contribuir a causar dolor en la parte baja de tu espalda y  caderas. (ESPINAR, David. 2012)

martes, 23 de junio de 2015

Semana 33, 34, 35

Semana 33: El bebé pesa 2 kilos (un poco más de 4 libras) y mide 43,6 centímetros (17,2 pulgadas) desde la cabeza hasta los talones. Gracias al peso que ha subido en las últimas semanas, está perdiendo ese aspecto arrugadito que tenía hasta ahora.
La mayoría de los huesos se están endureciendo, aunque los de la cabecita todavía están muy blandos; de hecho, son huesos separados que tienen espacios entre ellos (fontanelas). Esta flexibilidad en los huesos de la cabeza permite que se compriman para pasar por el canal vaginal. La presión es a veces tan intensa durante el nacimiento, que algunos bebés nacen con la cabeza en forma de cono, pero esto es totalmente normal, temporal y no les hace ningún daño. A pesar de esto, los huesos de la cabeza no estarán completamente unidos hasta que el bebé tenga entre 9 y 18 meses. (ESPINAR, David. 2012)

Cambios en el cuerpo de la madre:
Dificultad para respirar: Necesitará más oxígeno a medida que el bebé crece, pero ahora él está comprimiendo los pulmones y haciendo que sea un poco más difícil respirar profundamente. Tener una ligera sensación de ahogo es un síntoma bastante normal del embarazo. (Zrodlo Foundation, 2013)


Semana 34: El bebé sobrepasa los 43 centímetros de largo y  pesa 2 kilogramos.
En esta etapa del desarrollo, los ojos están totalmente abiertos y si alguna luz resplandece ante sus ojos, sus pupilas se cierran.
La cabeza está cubierta de cabello, las uñas de las manos ya llegan a las puntas de los dedos, y las uñas de los pies casi logran llegar a las puntas. (ESPINAR, David. 2012)

Cambios en el cuerpo de la madre:
La mayoría del tiempo, tanto su sistema nervioso como su sistema cardiovascular se ajustan a los cambios que ocurren en el cuerpo, pero a veces, no pueden y eso hace que se produzcan mareos.  El mareo o vértigo se puede dar debido a una variedad de causas, como por ejemplo, levantarse demasiado rápido, tener poco azúcar en la sangre, tener anemia severa o demasiado calor. Algunas mujeres encintas desarrollan una enfermedad que se llama "síndrome hipotensivo supino". El síndrome puede ocurrir cuando está recostada sobre la espalda, porque esto hace que cambien el ritmo de tu corazón y tu presión sanguínea, así quizás se sentirá mareada hasta que cambie de posición. (Zrodlo Foundation, 2013)


Semana 35: El bebé pesa unos 2,3 kilos (un poco más de 5 libras) y mide más de 46 centímetros (18 pulgadas) desde la cabeza hasta los talones.
Está ya un poco apretado en el útero, ya no flota como antes y no da los saltos que daba, pero que tenga menos espacio no significa que se mueva menos, el bebé debe seguir dando pataditas con la misma frecuencia que lo hacía antes. Si la madre nota que se mueve menos debe acudir al médico.
Sus riñones están ahora completamente desarrollados y el hígado también está comenzando a funcionar. La mayoría de su desarrollo físico básico está ya completo. En las próximas semanas se dedicará a aumentar de peso. (ESPINAR, David. 2012)

Cambios en el cuerpo de la madre:
A medida que se acerca la fecha del parto, el cartílago blando de la pelvis empieza a expandirse para que el bebé pueda pasar por el canal vaginal más fácilmente. Esta expansión hace que las mujeres embarazadas caminen balanceándose. El encajamiento, que es cuando el bebé desciende hacia la parte más baja de la pelvis antes de nacer, también puede hacer que se balanceen. Algunas mujeres sienten que el bebé ha descendido y se ha encajado en su pelvis semanas antes del parto.

Tu útero, que ahora ya llega hasta debajo de las costillas, ha aumentado unas 15 veces desde su tamaño original. El útero también está presionando sobre los órganos internos, lo que provoca problemas digestivos. (Zrodlo Foundation, 2013)

lunes, 22 de junio de 2015

Semana 36, 37, 38

Semana 36: El bebé cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2,7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47,5 centímetros (19 pulgadas).
Está perdiendo poco a poco el lanugo que lo cubría durante las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico. Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones. Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación.
Al final de esta semana, el bebé habrá llegado a término. Los bebés que nacen antes de las 37 semanas se consideran prematuros y los que nacen entre las 37 y las 42 semanas, a término. Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo. Si para la semana que viene no se ha puesto en posición, es posible que el doctor sugiera una "versión cefálica exterior" (el doctor tratará de girar al bebé para que se ponga en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior de tu vientre).

Cambios en el cuerpo de la madre:
La acidez estomacal o agruras: La válvula que generalmente mantiene los ácidos estomacales fuera del esófago, se relaja y se expande durante el embarazo. El resultado es que los ácidos estomacales, en lugar de quedarse confinados en el estómago, suben por el tracto digestivo, produciendo una sensación de ardor o quemazón. A medida que el bebé y el útero crecen, presionan el estómago de la madre hacia arriba y eso puede empeorar todavía más el problema. (Zrodlo Foundation, 2013)

 Semana 37: El bebé pesa unos 3 kilos (más de 6 libras) y mide entre 48 y 51 centímetros (19 y 20 pulgadas), desde la cabeza hasta los talones y ya está casi preparado para nacer.

La placenta se deteriora a medida que transcurre el embarazo y, generalmente, a las 42 semanas ya no alimenta a tu bebé con glucosa ni elimina sus desechos correctamente. Si el doctor piensa que hay algún riesgo para el bebé, puede que recomiende inducir el parto.

Cambios en el cuerpo de la madre:
En el último mes de embarazo hay más posibilidad de desarrollar preeclampsia. El médico comprobará la presión de la sangre para asegurarse de que no es demasiado elevada, que no hay un exceso de proteína en la orina, y que las manos y la cara no están excesivamente hinchadas, puesto que estos son los tres síntomas clave de la preeclampsia.
Esta semana las mujeres se sienten bastante incómodas y no pueden dormir bien por la noche. Según las investigaciones realizadas, durante el tercer trimestre es cuando peor se duerme.
En esta etapa también se pueden sentir muchas más contracciones Braxton Hicks y, además, éstas pueden durar más o ser más incómodas. Algunas veces, cuando comienzan a venir muy seguidas, pueden indicar que el momento del parto está cerca. Quizás también sientan que tienen más flujo vaginal que antes. Si se observan huellas de sangre o es rosado y mucoso puede que se haya expulsando el tapón mucoso que sella el útero, y esto significa que probablemente el parto esté muy cerca. (Zrodlo Foundation, 2013)
 Semana 38: Probablemente pesa entre 2,7 y 3,4 kilos (entre 6 y 7,5 libras) y mide entre 48 y 51 centímetros (entre 19 y 20 pulgadas). Ya puede agarrar con sus manitas. Sus órganos están completamente desarrollados y en su lugar. Sus pulmones y su cerebro ya podrían funcionar si naciera ahora mismo, aunque continuarán madurando durante toda su infancia.

La membrana que contiene el líquido amniótico está compuesta por una red de células que pueden debilitarse con las hormonas, la presión del útero o la fuerza de las contracciones del parto. Cuando esta red se rompe completamente, rompes la fuente de aguas y es muy posible que tu parto empiece pronto, aunque hay mujeres cuyo parto se inicia antes de romper la fuente.

Cambios en el cuerpo de la madre:

Puede que ahora se hinchen sus piernas, pero si la madre nota hinchazón en las manos o en la cara, si aumenta súbitamente de peso, tiene dolores de cabeza persistentes, visión borrosa u observa puntos frente a los ojos, siente dolor en el abdomen, pueden ser síntomas de preeclamsia y debe acudir a donde su médico. (Zrodlo Foundation, 2013)




domingo, 21 de junio de 2015

Semana 39, 40-41-42, nacimiento

Semana 39: El bebé está listo para llegar al mundo. Ahora sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito al nacer. Es muy probable que pese unos 3,2 kilos (más de 7 libras) y mida unos 51 centímetros (20 pulgadas). Los varones tienden a ser un poco más gorditos que las mujeres.
Sus órganos están completamente desarrollados. (Zrodlo Foundation, 2013)

Cambios en el cuerpo de la madre:
Las mujeres pueden sentir mucha energía. Es posible que de repente Quieran realizar varias labores en el hogar. Según los expertos, este impulso es probablemente la manifestación moderna de lo que se conoce como el instinto ancestral y casi animal de "anidar", es decir, de preparar "el nido" o tu hogar para acoger a tu bebé. (Lennart Nilsson, 2011)
El parto generalmente empieza uno o dos días después de haber visto el tapón mucoso. Otra señal de que el parto ha comenzado es tener contracciones regulares, que cada vez vienen a intervalos más cortos. El intervalo entre contracciones se mide desde el principio de una hasta el principio de la otra. (Lennart Nilsson, 2011)
Semana 40-41-42: El bebé ahora mide alrededor de 51 centímetros de largo, y es posible que pese entre
3 y 3 kilos y medio. Tiene un cuerpo más regordete y un agarre más firme.
Normalmente, la cabeza se encuentra en la parte inferior de la pelvis, y en espera del parto.
Sólo el 4% de los bebés nacen en el día programado.
Alrededor del 5 al 6 por ciento de las mujeres tienen embarazos prolongados que se retrasan tres o más semanas con respecto a la fecha prevista para su parto. Los bebés que nacen a las 42 semanas de embarazo pueden tener la piel reseca y a menudo tienen sobrepeso. Esperar tanto para el parto también aumenta el riesgo de que la madre desarrolle una infección en el útero que podría ser peligrosa para el bebé. Además, la posibilidad de que necesite una cesárea se duplica.  (Zrodlo Foundation, 2013)






Después del nacimiento:
La vista del  bebé todavía es un poco borrosa. Los bebés nacen cortos de vista (con cierto grado de miopía) y pueden ver mejor las cosas cuando están a una distancia de 50 a 60 centímetros (de 20 a 25 pulgadas), así que el bebé puede ver el rostro de alguien claramente sólo cuando está cerca. (Lennart Nilsson, 2011)


El bebé aún no puede prestar atención a lo que sucede a su alrededor por largos periodos de tiempo. Por eso acostumbrarse a estar en el mundo le proporciona por ahora toda la estimulación que necesita. Pero se puede considerar colgar un objeto sencillo con un dibujo de colores blanco y negro encima de su cuna o su mesa de cambiar pañales, para que pueda mirarlo.  (Zrodlo Foundation, 2013)

sábado, 20 de junio de 2015

Comentario


Comentario

El desarrollo prenatal es la parte fundamental de la vida, puesto que en el se desarrollan todas las células, órganos, aparatos y sistemas del cuerpo. Los primeros meses de vida intrauterina son los mas trascendentes de un ser humano, pues son los meses donde se forman estructuras importantes para el desarrollo, como el corazón, el cerebro y pueden ocurrir acontecimientos favorables como el cierre del tubo neural, o desfavorables como la aparición de síndromes, tanto por factores externos como genéticos, por lo que es importante que las madres y futuras madres conozcan acerca del desarrollo intrauterino, pues con buenos cuidados y la ingesta de vitaminas, como el hierro y el ácido fólico, se pueden prevenir anomalías en el desarrollo del bebé. 

Es indispensable que la mujer gestante acuda a citas médicas regulares, para evaluar su estado de salud, prevenir alguna complicación a tiempo y llevar el control de su embarazo.

Es importante educar acerca del tema a las parejas que se encuentren en planificación, pues a más de las vitaminas que se deben consumir, también deben acudir a sesiones psicoprofilácticas, para tener un embarazo más saludable, libre de estrés, una buena preparación para el parto, pues con estas sesiones las mujeres tolerarán de mejor manera los dolores producidos durante este proceso, además de ser un factor que desarrollará el vinculo madre-hijo, al igual que con la pareja.